Tribunal federal de apelaciones en Estados Unidos ordenó detener la investigación contra funcionarios de la administración de Donald Trump por presunto desacato en un caso de deportaciones hacia El Salvador.
El fallo revierte los intentos del juez James Boasberg, quien había señalado que existía causa probable para declarar al gobierno en desacato por no acatar órdenes judiciales.
La corte determinó que la investigación representaba un “abuso de poder”, al involucrarse en decisiones del Ejecutivo relacionadas con seguridad nacional.
Además, se indicó que la responsabilidad ya había sido atribuida a la entonces secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, lo que hacía innecesario continuar el proceso.
El fallo no fue unánime, ya que la jueza Michelle Childs emitió un voto en contra.