Los adolescentes chinos enfrentan una creciente presión académica que, en algunos casos, los ha llevado a consumir medicamentos sujetos a prescripción médica con la intención de disminuir temporalmente la ansiedad y escapar de la realidad, de acuerdo con una investigación de BBC News.
El caso de Xiaomei*, una estudiante de 14 años de una provincia costera de China, refleja esta problemática. La joven comenzó a consumir un medicamento para la tos después de que un adolescente mayor le dijera que podía ayudarla a relajarse. Aunque el fármaco requería receta, consiguió adquirirlo por internet.
Con el tiempo, la estudiante comenzó a utilizar otros medicamentos recomendados en grupos de conversación en línea. Durante alrededor de dos años consumió distintas sustancias sin que hubieran sido prescritas para ella, especialmente durante periodos de exámenes, problemas escolares o discusiones familiares.
Adolescentes chinos: la presión escolar detrás del consumo
El testimonio de Xiaomei muestra cómo la exigencia académica puede convertirse en un factor de riesgo. La estudiante explicó que recurría a los medicamentos cuando sentía demasiada presión, tenía malos resultados en los exámenes o enfrentaba conflictos con sus padres.
El fenómeno ocurre en un sistema educativo altamente competitivo, donde algunos estudiantes buscan mantenerse dentro de grupos académicos considerados de alto rendimiento. De acuerdo con el relato recogido por BBC, una disminución en las calificaciones puede significar la salida de esas clases, aumentando la sensación de fracaso.
El sociólogo Biao Xiang, director del Departamento de Antropología de la Experimentación Económica del Instituto Max Planck de Antropología Social, ha estudiado distintos aspectos de la sociedad china y sus transformaciones.
Según la información proporcionada por BBC, Xiang considera que parte de la presión también proviene de las expectativas familiares y de un entorno en el que los adolescentes pasan largas jornadas en la escuela.
Adolescentes chinos: autoridades refuerzan controles
Medir con precisión la magnitud del consumo indebido de medicamentos resulta complicado debido a la falta de estadísticas específicas. Sin embargo, las autoridades chinas han adoptado medidas para restringir el acceso a determinados fármacos.
El Consejo de Estado de China ha impulsado políticas relacionadas con la salud mental y el bienestar de estudiantes, mientras que el Ministerio de Educación de China estableció acciones para fortalecer la prevención, detección y atención de problemas psicológicos entre estudiantes.
Por otra parte, el Ministerio de Justicia de China informó que durante 2025 disminuyó 41.6% el número de nuevos consumidores de drogas menores de 35 años. Al mismo tiempo, el informe nacional sobre la situación de drogas advierte sobre el crecimiento de sustancias adictivas no incluidas en los controles tradicionales y una tendencia hacia edades más tempranas.
Adolescentes chinos: salud mental se vuelve prioridad
La respuesta oficial también se ha concentrado en ampliar los servicios de salud mental. El Ministerio de Salud de China estableció un plan para promover la salud de niños y adolescentes entre 2026 y 2030.
El programa contempla fortalecer los servicios psicológicos en las escuelas, mejorar la capacitación de profesores y establecer mecanismos de atención y canalización para estudiantes que requieran ayuda. Para 2030, se plantea que todas las escuelas cuenten con docentes de educación en salud mental.
Además, las autoridades impulsan la línea nacional de apoyo psicológico 12356, destinada a ofrecer orientación, acompañamiento e intervención ante crisis. La Comisión Nacional de Salud de China señala que el objetivo es consolidar una red nacional de servicios psicológicos y atención de crisis hacia 2030.
El marco legal también contempla la prevención y promoción de la salud mental. La Ley de Salud Mental de China establece principios relacionados con la prevención, tratamiento y rehabilitación de los trastornos mentales.
Para Xiaomei, el cambio comenzó cuando sus padres dejaron de reprenderla y empezaron a escucharla después de que necesitara atención hospitalaria. Su experiencia plantea que, además de controlar el acceso a medicamentos, la atención a la salud mental y la comunicación dentro de las familias son elementos fundamentales para enfrentar el problema.
Los nombres de los adolescentes fueron modificados para proteger su identidad.
Para enterarte de más, consulta El Nuevo Orden: El Nuevo Orden