Italia, reconocida durante décadas por la dieta mediterránea, enfrenta un problema creciente de obesidad infantil que afecta especialmente a las regiones del sur del país, donde algunos sectores registran niveles elevados de sobrepeso entre niños y adolescentes.
En Campania, por ejemplo, más del 40% de los menores de 8 y 9 años presentan sobrepeso en algunas zonas. La situación es particularmente visible en localidades como Ponticelli, en las afueras de Nápoles.
El aumento de la obesidad ocurre en regiones que también enfrentan importantes dificultades económicas. Campania, Sicilia y Calabria registran algunos de los mayores niveles de población en riesgo de pobreza de Europa continental, de acuerdo con datos de Eurostat.
La dieta mediterránea ya no es la misma
Durante décadas, Italia fue considerada uno de los principales referentes de la alimentación mediterránea, caracterizada por el consumo de verduras, legumbres, pescado, cereales integrales y aceite de oliva.
Sin embargo, especialistas señalan que los hábitos alimentarios de la población han cambiado considerablemente.
El doctor Valter Longo, director del Instituto de Longevidad de la Universidad del Sur de California, considera que la dieta mediterránea tradicional ha perdido presencia en Italia.
La alimentación moderna incluye una mayor cantidad de productos ultraprocesados, alimentos con alto contenido calórico y comidas preparadas fuera del hogar.
En ciudades como Nápoles, el cambio puede observarse en supermercados y establecimientos de comida, donde abundan productos procesados y preparaciones que incorporan papas fritas, embutidos y otros alimentos con alto contenido energético.
Niños pequeños ya presentan obesidad
El pediatra Roberto Berni Canani, especialista en obesidad de la Universidad Federico II de Nápoles, ha observado un aumento preocupante de casos entre pacientes cada vez más jóvenes.
El especialista asegura que ha atendido a niños de apenas 2 o 3 años que pesan alrededor de 25 kilos, una cifra considerablemente superior a los parámetros de referencia para esas edades.
Uno de los problemas, explica, es que muchos padres no identifican el exceso de peso como una situación que requiera atención médica.
Algunas familias llegan a las consultas por problemas como tos, dolores estomacales o dificultades digestivas, sin relacionar inicialmente estos síntomas con el peso corporal.
Los especialistas consideran que el problema no se encuentra necesariamente en un alimento específico, sino en la acumulación de hábitos durante todo el día.
El consumo frecuente de productos con muchas calorías, bebidas azucaradas, poca fruta y verdura y niveles insuficientes de actividad física pueden contribuir al aumento de peso.
La situación económica también influye
El crecimiento de la obesidad infantil coincide con las dificultades económicas que enfrentan numerosas familias del sur de Italia.
Las regiones con mayores niveles de pobreza también presentan algunos de los problemas más graves relacionados con el sobrepeso infantil.
Los especialistas consideran que el entorno familiar, la disponibilidad de alimentos y las condiciones sociales pueden influir en los hábitos de alimentación de los menores.
A esto se suma la percepción cultural de que un niño con mayor peso puede ser considerado saludable.
En algunas comunidades del sur italiano todavía existe la idea de que un menor con mejillas grandes y una apariencia robusta es señal de buena alimentación, lo que puede dificultar que las familias identifiquen oportunamente un problema de obesidad.
Escuelas buscan cambiar hábitos alimentarios
Las autoridades educativas y especialistas también han comenzado a utilizar las escuelas como espacios para combatir la obesidad infantil.
Una iniciativa regional contempla la participación de más de 17 mil estudiantes de 25 escuelas, quienes recibirán talleres sobre nutrición y hábitos saludables.
El programa también incluye a las familias, con la intención de que los cambios en la alimentación no se limiten al entorno escolar y puedan mantenerse en los hogares.
Los especialistas consideran que los niños pueden convertirse en una vía para modificar las costumbres familiares, especialmente cuando los conocimientos adquiridos en las aulas son llevados a casa.
Sin embargo, algunos adolescentes cuestionan que la información sea suficiente para modificar sus hábitos, debido a que los alimentos ultraprocesados y la comida rápida forman parte de su entorno cotidiano.
Italia reconoce la obesidad como enfermedad crónica
La gravedad del problema llevó a Italia a convertirse en 2025 en el primer país en aprobar una legislación nacional que reconoce la obesidad como una enfermedad crónica, progresiva y recurrente.
La medida busca alejar el problema de la idea de que el exceso de peso es únicamente consecuencia de decisiones individuales.
La legislación considera factores biológicos, ambientales y sociales en el desarrollo de la enfermedad.
En Campania también se desarrollan nuevas investigaciones para combatir la obesidad entre adolescentes, aunque algunas propuestas han generado debate entre los especialistas.
Una de ellas estudia una dieta que imita el ayuno y que contempla periodos de alimentación altamente restringida para adolescentes con sobrepeso.
El objetivo es analizar si este tipo de régimen puede generar cambios metabólicos favorables.
Especialistas advierten riesgos de dietas restrictivas
No todos los expertos consideran adecuado utilizar dietas altamente restrictivas con menores de edad.
El pediatra Roberto Berni Canani ha expresado preocupación por la falta de evidencia suficiente para recomendar este tipo de estrategias de manera generalizada entre niños y adolescentes.
También advierte que imponer restricciones alimentarias severas podría tener consecuencias psicológicas en jóvenes que todavía están desarrollando su relación con la comida y con su propio cuerpo.
Por ello, especialistas consideran necesario abordar la obesidad infantil desde una perspectiva integral que incluya alimentación, actividad física, entorno familiar, condiciones sociales y atención médica.
Mientras Italia busca contener el crecimiento de la obesidad infantil, el país enfrenta una transformación de sus hábitos alimentarios que lo ha alejado de la dieta mediterránea tradicional que durante décadas fue presentada como uno de los principales ejemplos de alimentación saludable.
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