Alligator Alcatraz dejó de operar oficialmente luego de más de un año de funcionamiento como centro de detención migratoria en los Everglades de Florida.
El Alligator Alcatraz fue objeto de constantes cuestionamientos por parte de organizaciones defensoras de migrantes y grupos ambientalistas que criticaron sus condiciones y ubicación.
Las instalaciones fueron construidas en una zona de pantanos considerada de alto valor ecológico, lo que generó diversas acciones legales y protestas durante su operación.
Además de las críticas ambientales, también surgieron señalamientos relacionados con costos operativos superiores al millón de dólares diarios.
Las especulaciones sobre un posible cierre crecieron después de que las autoridades comenzaron a trasladar migrantes a otros centros de detención.
Finalmente, el gobierno estatal confirmó el cierre y el inicio del proceso para desmontar la infraestructura utilizada.