Gusano barrenador será enfrentado mediante una estrategia basada en la liberación de moscas estériles producidas en una nueva planta ubicada en Chiapas.
El Gusano barrenador afecta al ganado y genera importantes pérdidas económicas, por lo que autoridades de México y Estados Unidos impulsan acciones coordinadas para controlar su expansión.
La instalación tendrá capacidad para producir hasta 100 millones de moscas estériles cada semana, fortaleciendo las campañas sanitarias en las regiones afectadas.
La técnica consiste en liberar machos esterilizados que interrumpen el ciclo reproductivo de la especie al aparearse con hembras silvestres.
Especialistas consideran que este método ha demostrado efectividad para reducir poblaciones de insectos considerados plagas.
Con la nueva infraestructura, ambos países buscan acelerar la erradicación del problema y proteger al sector pecuario.