ICE enfrenta nuevas críticas tras la publicación de un informe que reporta un aumento en las muertes registradas dentro de centros de detención migratoria en Estados Unidos.
El ICE registró al menos 52 fallecimientos bajo custodia desde el inicio del actual mandato presidencial, de acuerdo con datos recopilados por organizaciones de derechos humanos.
El documento señala que la población detenida aumentó de forma considerable, pasando de aproximadamente 40 mil a más de 71 mil personas.
Organizaciones civiles sostienen que algunas de las muertes estuvieron relacionadas con retrasos en la atención médica o presuntas deficiencias en los protocolos de cuidado.
Asimismo, denunciaron dificultades para acceder a información completa sobre los casos y cuestionaron los mecanismos internos de supervisión.
Las críticas también han llegado al Congreso estadounidense, donde legisladores solicitaron revisar las condiciones existentes en los centros migratorios.