Irán aseguró haber atacado una embarcación estadounidense en respuesta a una acción militar de Estados Unidos contra un petrolero iraní cerca del Estrecho de Ormuz, en un nuevo episodio de tensión que eleva la confrontación entre ambos países en Medio Oriente.
La Guardia Revolucionaria iraní informó que fuerzas estadounidenses lanzaron un misil contra un petrolero iraní que navegaba cerca de Ormuz, provocando daños en la sala de máquinas de la embarcación. Según Teherán, la acción motivó una respuesta inmediata mediante el lanzamiento de misiles navales contra un barco identificado como Panaya.
Por su parte, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó que atacó la sala de máquinas de un buque cisterna con bandera de Botsuana que se dirigía hacia la isla de Kharg, principal terminal petrolera de Irán. Washington argumentó que la embarcación ignoró repetidas advertencias emitidas por las fuerzas navales estadounidenses.
Además del incidente marítimo, la Guardia Revolucionaria denunció un ataque estadounidense contra una torre de comunicaciones militar ubicada en la isla iraní de Qeshm. El CENTCOM confirmó la operación y señaló que la instalación fue considerada un objetivo militar.
Las autoridades estadounidenses justificaron la acción al afirmar que Irán había lanzado previamente misiles balísticos hacia países de la región, incluidos Kuwait y Bahréin, aunque ninguno de los proyectiles alcanzó sus objetivos.
Como respuesta, Teherán aseguró haber atacado con misiles y drones una base aérea utilizada por fuerzas estadounidenses en Medio Oriente, así como instalaciones vinculadas a la Quinta Flota de Estados Unidos en Bahréin.
Sin embargo, el CENTCOM afirmó que ni la base aérea ni el cuartel general de la Quinta Flota sufrieron daños durante los ataques iraníes.
La nueva escalada ocurre en medio de la incertidumbre sobre las negociaciones entre Washington y Teherán. Mientras medios iraníes señalaron que el diálogo se encuentra suspendido, el presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró recientemente que su gobierno no ha recibido ninguna notificación oficial sobre una pausa en las conversaciones.
El intercambio de acusaciones y ataques incrementa la preocupación internacional sobre la seguridad marítima en una de las rutas petroleras más importantes del mundo.