ONG Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) denunció que 181 personas privadas de la libertad murieron bajo custodia del Estado venezolano durante 2025, en un informe que atribuye la mayoría de los fallecimientos a la falta de atención médica dentro de cárceles y calabozos.
De acuerdo con el reporte, 158 de las muertes ocurrieron en centros penitenciarios y otras 23 en calabozos policiales. La organización señaló que la cifra representa un incremento superior al 50% respecto al año anterior y se basa en registros recopilados en aproximadamente el 85% de los centros de detención del país.
El OVP indicó que 151 de los fallecimientos estuvieron relacionados directamente con la falta de atención médica adecuada. Entre las principales causas de muerte figuran afecciones cardiovasculares, problemas respiratorios, fallas multiorgánicas y shock hipovolémico.
La organización también denunció dificultades constantes para acceder a medicamentos, consultas médicas, exámenes clínicos y traslados hospitalarios. Según testimonios recopilados por el observatorio, los familiares de los reclusos enfrentan obstáculos para garantizar tratamientos, alimentación y acceso al agua potable.
Además de las deficiencias sanitarias, el informe alertó sobre intentos de suicidio y presuntos tratos crueles, inhumanos y degradantes dentro de los centros de reclusión. El director del OVP, Humberto Prado, sostuvo que la crisis penitenciaria responde a una falta de voluntad política y a problemas estructurales en la gestión del sistema carcelario.
El observatorio recordó además que entre 2015 y 2025 han fallecido al menos 26 presos políticos bajo custodia estatal. La organización considera que las condiciones actuales de reclusión continúan representando un riesgo grave para la salud y la vida de las personas privadas de libertad.