Rubio alertó sobre las consecuencias humanitarias derivadas de los bloqueos carreteros que mantienen bajo presión a Bolivia y han provocado problemas de abastecimiento en distintas regiones.
El secretario de Estado estadounidense destacó que las protestas han dificultado el traslado de alimentos, medicamentos, combustible y oxígeno médico, afectando tanto a comunidades como a hospitales.
De acuerdo con reportes oficiales, la crisis ha dejado al menos diez personas fallecidas, algunas de ellas por no recibir atención médica oportuna debido a las dificultades para trasladarse por las carreteras bloqueadas.
Ante este escenario, Estados Unidos anunció que reforzará su asistencia de emergencia y continuará siguiendo de cerca la evolución de la situación en territorio boliviano.