El mar Báltico se ha convertido en uno de los principales focos de atención para la OTAN debido al aumento de tensiones en Europa desde el inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania.
En este contexto, las maniobras BALTOPS 2026 buscan reforzar la vigilancia y protección de rutas marítimas consideradas estratégicas para la seguridad regional y el comercio internacional.
Las autoridades militares han señalado que en los últimos años se han registrado incidentes relacionados con infraestructura submarina y múltiples interceptaciones de aeronaves militares rusas en la zona.
Por ello, la alianza atlántica considera prioritario fortalecer su presencia operativa en la región mediante ejercicios conjuntos y acciones de cooperación entre los países miembros.