Petrolero Tagor permanece bajo investigación de las autoridades francesas después de ser interceptado en el Atlántico por presuntas irregularidades relacionadas con su bandera y documentación marítima.
La embarcación, vinculada a operaciones de transporte de petróleo ruso, fue detenida por la Marina francesa durante una inspección realizada a cientos de millas de la costa de Bretaña. La acción se desarrolló en coordinación con aliados internacionales y bajo el marco legal del derecho marítimo.
Las autoridades detectaron posibles inconsistencias en la bandera camerunesa utilizada por el barco, lo que generó sospechas sobre su estatus legal. Como resultado, se autorizó un abordaje para verificar la documentación y las condiciones de operación de la nave.
Durante la intervención, el capitán ruso habría ignorado diversas órdenes emitidas por las fuerzas francesas, obligando a los militares a tomar el control de la situación para garantizar el cumplimiento de los procedimientos de inspección.
La Fiscalía de Brest abrió una investigación por posibles delitos relacionados con la falta de una bandera válida y la negativa a cooperar con las autoridades marítimas. Mientras tanto, el buque continúa escoltado por unidades navales francesas.
Las autoridades francesas sostienen que el Tagor forma parte de una red de embarcaciones utilizadas para mantener el comercio petrolero ruso pese a las sanciones internacionales impuestas por diversos países occidentales.
El caso se suma a otras intervenciones realizadas durante este año contra barcos sospechosos de participar en esquemas de evasión de restricciones económicas.