Especialistas en política migratoria advirtieron que la nueva regla implementada por la administración de Donald Trump representa un duro golpe para la migración legal en Estados Unidos y podría afectar a cientos de miles de personas cada año.
La medida exige que quienes buscan obtener la residencia permanente regresen a sus países de origen para concluir el proceso, dejando atrás el mecanismo de ajuste de estatus que permitía realizar el trámite dentro de Estados Unidos.
Daniel Costa, investigador del Economic Policy Institute, señaló que la decisión tendrá efectos negativos en la vida de los migrantes, quienes podrían perder sus empleos, enfrentar gastos adicionales y permanecer separados de sus familias durante largos periodos.
Organizaciones de abogados migratorios también cuestionaron la falta de precisión del nuevo memorando gubernamental y advirtieron que para muchos solicitantes regresar a sus países no es una opción sencilla ni segura, por lo que el cambio podría generar importantes consecuencias sociales y económicas.