Líbano enfrenta una nueva escalada militar luego de una serie de bombardeos israelíes que dejaron al menos 14 personas sin vida en distintas regiones del país.
Las agresiones alcanzaron zonas civiles cercanas a Beirut y comunidades costeras donde se refugiaban familias desplazadas por los enfrentamientos fronterizos.
El gobierno de Benjamín Netanyahu justificó la ofensiva por recientes ataques con drones atribuidos a Hezbollah.
La situación ocurre mientras delegaciones de defensa de Israel y Líbano mantienen previsto un encuentro en Washington para discutir mecanismos de seguridad y el frágil alto el fuego.