La violencia volvió a sacudir a Colombia luego de que un dron con explosivos atacara una estación de Policía en Jamundí, dejando dos agentes heridos y generando alarma entre la población.
El atentado ocurrió en una zona del Valle del Cauca donde operan grupos armados ilegales vinculados con narcotráfico, extorsiones y disputas territoriales.
Las autoridades señalaron que los policías lesionados presentan heridas leves por esquirlas, mientras que la infraestructura policial sufrió daños menores tras la detonación.
Elementos de la Policía y el Ejército desplegaron operativos de vigilancia y control territorial para reforzar la seguridad en la región después del ataque.
En Jamundí mantienen presencia disidencias de las extintas FARC, organizaciones que continúan operando en varias regiones colombianas.
La Alcaldía confirmó que estudiantes y docentes de una escuela cercana permanecieron resguardados mientras se controlaba la situación de riesgo.
Horas antes del atentado, la defensora del Pueblo, Iris Marín, advirtió sobre el deterioro de la seguridad y el aumento de actividades criminales en la zona.