Con polémica incluida, Los Infernales ganaron tras despojar de la máscara a Rey Hechicero en la caída definitiva.
Una cartelera que se vivió con intensidad, cambios de ritmo y finales que dejaron huella en la afición. Desde el primer combate, quedó claro que el espectáculo iba a ir de menos a más.
La Primera Lucha arrancó con Fredy Boy y Yoksi San enfrentando a Asteroide y King Bravo. El duelo comenzó con técnica y buen ritmo, con Fredy Boy y Asteroide marcando el paso sobre el encordado. Poco a poco, los rudos tomaron el control, imponiendo condiciones y llevando la lucha a su terreno. Cuando parecía que el combate estaba definido, Yoksi San reaccionó en el momento clave, equilibrando las acciones. A partir de ahí, la lucha explotó con vuelos, lances y el respaldo total del público, que se metió de lleno. Al final, los técnicos se quedaron con la victoria, incluso siendo premiados con dinero por parte de la afición.
La Segunda Lucha cambió el ritmo con un combate más físico entre Destroyer Jr y Darkness ante Rey Halcón y Rey Sultán. El inicio fue trabado, con el clásico llaveo a ras de lona entre Destroyer y Sultán, pero conforme avanzó la lucha, el nivel fue subiendo. Rey Halcón y Darkness mostraron su calidad, aunque en un tramo clave el llamado Rey de los Chiriwillos tomó el control total, sin dar margen de reacción. La respuesta llegó cuando Darkness se lanzó con un lance doble entre segunda y tercera cuerda, igualando las acciones. La batalla incluso salió del ring, con castigos en todos los sectores. El cierre fue contundente: Destroyer Jr venció a Rey Sultán con un mortal hacia atrás desde la tercera cuerda.
En la Tercera Lucha, la historia se escribió en tres actos entre Engendro y King Rex contra Jay Ortega y Prometeo. La primera caída fue técnica, con dominio de Ortega y Prometeo. En la segunda, los rudos respondieron con fuerza, imponiendo su estilo dentro y fuera del cuadrilátero para empatar. Todo se definió en la tercera caída, donde el combate se volvió intenso, con el público completamente entregado al grito de “esto es lucha”. El desenlace llegó con una plancha de Jay Ortega sobre King Rex, suficiente para asegurar la victoria técnica.
La Lucha de Amazonas tuvo su propio guion. Reyna Isis dominó gran parte del combate, imponiendo su rudeza y control total sobre el ring, mientras el público reaccionaba tanto a su estilo como a la labor del referee. Pero en el momento clave, Lluvia cambió la historia, reaccionando y conectando con la afición. Con una ofensiva clara y patadas en cascada, Lluvia se llevó la victoria.
La Quinta Lucha elevó el nivel con un choque internacional: Brillante Jr, Hombre Bala Jr y Draego frente a Okumura, Yutani y Yoma Kato. En la primera caída, la fuerza nipona aprovechó un error para imponerse con doble bombazo. En la segunda, los rudos mantuvieron el dominio, incluso con apoyo del referee, pero la reacción técnica llegó gracias a Brillante Jr, quien escapó de un castigo y ejecutó un mortal hacia atrás sobre Yutani, mientras sus compañeros definían en el ring para empatar. La tercera caída fue totalmente pareja, con castigos dobles y lances desde lo alto, pero al final, un castigo de Yutani sobre Brillante Jr inclinó la balanza para que los rudos se llevaran la victoria.
Y entonces llegó el momento clave: la Lucha Estelar. Atlantis, Rey Hechicero y Blue Panther Jr contra Los Infernales: Euforia, Averno y Mephisto. Desde el inicio, el público se volcó con Rey Hechicero, coreando su nombre. En la primera caída, los rudos golpearon primero, con Euforia atacando por la espalda para tomar ventaja. En la segunda, los Infernales mantuvieron el dominio hasta que Hechicero reaccionó con un rodillazo sobre Averno, liderando la remontada para empatar. Todo se definió en la tercera caída, en un combate intenso, de toma y daca, con el duelo directo entre Euforia y Hechicero robándose el protagonismo. Pero el final fue polémico: tras un golpe accidental al referee, Euforia aprovechó para quitarle la máscara a Hechicero y asegurar el conteo de tres. Los Infernales se llevaron la victoria, dejando encendida a la afición.