Gracias a sus jugadores mundialistas, los clubes de la Liga MX percibirán más de 6 millones de euros en compensaciones otorgadas por la FIFA.
La FIFA volverá a poner en marcha su sistema de compensación económica para las instituciones que aporten jugadores a las selecciones nacionales. Gracias a este mecanismo, los equipos reciben una remuneración por cada día que sus futbolistas permanezcan disputando el torneo mundialista.
Más allá de los resultados en la cancha, la participación de sus futbolistas en el certamen representa una fuente de ingresos que puede dejar importantes dividendos al finalizar la competencia.
Según un informe del banco alemán DK, los clubes de la Liga MX obtendrán en conjunto alrededor de 6.44 millones de euros durante la fase inicial de la competencia, posicionándose como la segunda liga con mayores ingresos de América por este concepto.
Únicamente los equipos de la Serie A brasileña superarán esa cifra con 7.57 millones de euros, mientras que la liga argentina ocupará el tercer lugar continental con poco menos de 2.8 millones de euros.
En el futbol mexicano, las mayores ganancias estarán concentradas en América y Chivas, instituciones que encabezan el listado gracias al número de jugadores vinculados a selecciones mundialistas. Las Águilas percibirán cerca de 1.2 millones de euros, mientras que el Rebaño Sagrado superará el millón de euros.
Más atrás aparecen clubes como Cruz Azul, Pumas, León, Atlas, Toluca, Tigres, Rayados, Xolos, FC Juárez, Pachuca y Mazatlán, que también recibirán una parte de la bolsa económica distribuida por la FIFA.
Uno de los puntos más llamativos del programa es que los beneficios no se limitan a los equipos que tienen jugadores activos en la Copa del Mundo. Aquellas instituciones que formaron parte de la trayectoria reciente de los futbolistas también tienen derecho a recibir una porción de los recursos asignados.
La expectativa es que las cifras continúen creciendo conforme avance el torneo. Cada clasificación a una nueva ronda significa más días de participación para los jugadores y, por consecuencia, mayores ingresos para sus clubes. En otras palabras, cada victoria mundialista también puede traducirse en ganancias fuera de la cancha.