El proceso para eliminar el examen de ingreso al bachillerato avanza en el país, luego de que 18 estados adoptaran el nuevo modelo impulsado por la Secretaría de Educación Pública, orientado a garantizar el acceso universal a la educación media superior.
Durante la conferencia presidencial, la subsecretaria Tania Rodríguez detalló que esta política forma parte del programa “Mi derecho, mi lugar”, el cual busca asegurar que todos los estudiantes que concluyen la secundaria puedan continuar sus estudios sin enfrentar procesos de selección excluyentes.
La funcionaria explicó que el cambio representa una transformación estructural del sistema, al pasar de un modelo competitivo basado en exámenes a uno incluyente que prioriza el derecho a la educación.
Entre las entidades que ya implementan este esquema destacan la Ciudad de México y el Estado de México, donde en 2024 se eliminó el examen de la Comisión Metropolitana de Instituciones Públicas de Educación Media Superior.
En esa primera experiencia sin examen, se registraron más de 272 mil aspirantes, de los cuales el 97.4 por ciento fue asignado a una de sus primeras tres opciones educativas, lo que, según la SEP, demuestra la viabilidad del nuevo modelo.
Para el próximo ciclo escolar, el número de aspirantes creció a más de 307 mil, lo que representa un incremento del 10 por ciento, de acuerdo con el titular de la SEP, Mario Delgado.
Del total de aspirantes, el 40 por ciento eligió opciones de acceso directo, mientras que un 37 por ciento optó por alternativas que combinan escuelas con y sin examen. En contraste, solo el 15 por ciento se inclinó por instituciones como la Universidad Nacional Autónoma de México y el Instituto Politécnico Nacional.
Las autoridades educativas señalaron que los resultados del proceso serán publicados el 18 de agosto, y reiteraron que habrá una fase adicional de registro para quienes no hayan participado en el periodo ordinario.
La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que el objetivo es garantizar que todos los jóvenes de entre 15 y 18 años permanezcan en la escuela, al considerar que el examen de ingreso generaba desigualdades innecesarias.