El sector tortillero del país encendió la alerta al señalar que mantener el precio actual del producto resulta cada vez más complicado, en medio de un choque de posturas con el Gobierno federal.
El Consejo Nacional de la Tortilla advirtió que el problema no radica en el costo del maíz, sino en el incremento sostenido de gastos operativos que impactan directamente en la producción.
Su presidente, Homero López, explicó que factores como energía, refacciones, cargas fiscales y requisitos regulatorios han elevado la presión económica sobre los negocios formales.
A esto se suma la competencia del mercado informal, que, de acuerdo con estimaciones del sector, representa una proporción significativa de las más de 130 mil tortillerías en el país.
El dirigente también señaló que existe una sobreoferta de establecimientos, lo que reduce el volumen de ventas por negocio y complica su rentabilidad.
Actualmente, el precio promedio del kilo de tortilla ronda los 24 pesos, aunque presenta variaciones dependiendo de la región. En este contexto, el sector no descarta ajustes de precio, principalmente en zonas urbanas.
Sin embargo, el Gobierno federal mantiene una postura firme. La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que no hay razones para autorizar incrementos, dado que los insumos principales no han registrado aumentos significativos.
Asimismo, la administración federal busca reforzar el Acuerdo Nacional Maíz-Tortilla y el PACIC como mecanismos para contener los precios.
En este contexto, dependencias como Profeco han intensificado la vigilancia en tortillerías para garantizar el cumplimiento de los acuerdos.