Venezuela: posible salida de la OPEP genera dudas sobre el cartel
Venezuela evalúa abandonar la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), en medio del acercamiento cada vez mayor con Estados Unidos y de las negociaciones para ampliar la participación estadounidense en la industria petrolera del país. La posibilidad de una salida todavía no representa una decisión definitiva, pero ya habría sido discutida con funcionarios estadounidenses.
La eventual ruptura tendría un significado especial debido al papel histórico de Venezuela dentro de la OPEP. El país fue uno de los cinco fundadores de la organización en 1960, junto con Irán, Irak, Kuwait y Arabia Saudita, y su entonces ministro de Petróleo, Juan Pablo Pérez Alfonzo, tuvo un papel fundamental en la creación del organismo.
Venezuela: alianza con Estados Unidos cambia el escenario petrolero
La posible salida de Venezuela de la OPEP ocurre mientras Washington y Caracas profundizan su cooperación energética. El Departamento de Energía de Estados Unidos informó en febrero que el secretario Chris Wright viajó a Caracas para reunirse con la presidenta interina Delcy Rodríguez y avanzar en la agenda energética bilateral.
Las conversaciones también incluyen la posibilidad de que empresas estadounidenses obtengan una participación significativa en campos petroleros venezolanos. De acuerdo con personas familiarizadas con las negociaciones, uno de los modelos analizados contempla arrendamientos de largo plazo para desarrollar distintos yacimientos.
La información se conoce después de que Chevron anunciara en abril un intercambio de activos con Petróleos de Venezuela (PDVSA), mediante el cual incrementó su participación en la empresa conjunta Petroindependencia hasta 49% y obtuvo derechos para desarrollar el área Ayacucho 8, en la Faja Petrolífera del Orinoco.
Venezuela: salida de la OPEP tendría impacto limitado
Una eventual salida de Venezuela probablemente no provocaría por sí sola un cambio inmediato de gran magnitud en los mercados internacionales, debido a la caída que ha registrado su producción petrolera durante los últimos años.
Según los datos citados por Bloomberg, el país produjo alrededor de 1.16 millones de barriles diarios en julio, una cifra inferior a la registrada una década atrás, aunque la producción ha mostrado una recuperación durante 2026.
La importancia de la decisión estaría más relacionada con el futuro de la OPEP y su capacidad para coordinar la producción entre sus integrantes. La organización ha enfrentado en los últimos años presiones por parte de productores que buscan elevar su participación de mercado y por el crecimiento de competidores externos.
La Agencia Internacional de Energía también sigue de cerca la evolución de la oferta mundial de crudo, en un escenario marcado por cambios en la producción y las tensiones geopolíticas.
Venezuela: una salida reforzaría el giro hacia Washington
La separación de Venezuela de la OPEP representaría un nuevo paso en el realineamiento de su política energética. Para Estados Unidos, una mayor producción venezolana podría contribuir a ampliar la oferta de crudo y reducir la influencia de la organización sobre el mercado.
El Gobierno de Estados Unidos ha colocado el fortalecimiento de la producción energética entre sus prioridades, mientras que el Departamento de Estado ha respaldado una relación más estrecha con las autoridades venezolanas en distintos ámbitos.
La posibilidad de que Washington participe directamente en el desarrollo de los recursos venezolanos también genera interrogantes sobre el futuro de la industria nacional y el marco legal que regula la explotación de hidrocarburos.
Por ahora, Caracas no ha confirmado oficialmente que vaya a abandonar la OPEP. La propuesta permanece en análisis y forma parte de un proceso más amplio de negociaciones sobre el futuro energético de Venezuela y su relación con Estados Unidos.
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