Acoso sexual digital: uno de cada cinco adolescentes fue víctima
El acoso sexual digital afecta a uno de cada cinco adolescentes de entre 12 y 17 años que utilizan internet, de acuerdo con un nuevo informe de UNICEF. El organismo estima que alrededor de 20 millones de menores en 21 países sufrieron al menos una forma de explotación o abuso sexual facilitado por la tecnología durante un año.
El estudio, titulado Through Children’s Eyes: How Digital Technologies Enable Child Sexual Abuse, fue publicado el 3 de septiembre de 2026 y combina encuestas con testimonios de jóvenes que experimentaron abusos durante su infancia. La investigación advierte que estas agresiones pueden comenzar mediante conversaciones aparentemente comunes y avanzar hacia presiones, amenazas o coerción.
Acoso sexual digital: los agresores no siempre son desconocidos
Uno de los principales hallazgos del informe es que el agresor no suele ser necesariamente una persona desconocida para la víctima. Según los datos difundidos por UNICEF, 57% de los casos correspondieron a personas que los adolescentes ya conocían, como amistades, familiares o parejas. En 16% de las situaciones se trató de alguien conocido únicamente a través de internet, mientras que en 27% de los casos las víctimas no pudieron identificar a la persona detrás del perfil.
El organismo señala que el problema tampoco queda limitado al espacio virtual. Algunas situaciones combinan interacciones digitales con encuentros o relaciones en el mundo real, lo que dificulta separar las consecuencias del abuso en ambos entornos.
En México, el problema también ha sido documentado. Un estudio presentado por UNICEF México en junio de 2026 estimó que uno de cada ocho adolescentes usuarios de internet en el país sufrió explotación o abuso sexual facilitado por tecnologías durante un periodo de un año.
Acoso sexual digital: redes sociales concentran los casos
Las redes sociales aparecen como uno de los principales espacios donde ocurren estas agresiones. De acuerdo con el informe, 60% de los incidentes analizados se registraron en plataformas sociales, entre ellas Instagram, Facebook y WhatsApp. También fueron señaladas plataformas como TikTok y YouTube.
El estudio indica además que 14% de los adolescentes identificó los videojuegos en línea como el espacio donde ocurrió la agresión, debido, entre otros factores, a las funciones de comunicación directa que ofrecen algunos servicios.
Otro dato relevante es el silencio de las víctimas. Más de cuatro de cada 10 experiencias no fueron contadas a nadie y menos de 1% de los casos llegó a las autoridades, según el informe de UNICEF.
La organización advierte que la vergüenza, el miedo y la presión ejercida por los agresores pueden impedir que los menores busquen ayuda. Cuando deciden hablar, suelen recurrir primero a amistades, hermanos o sus madres.
Acoso sexual digital: UNICEF pide reforzar la protección
Ante este panorama, UNICEF plantea que los gobiernos, las empresas tecnológicas y otras instituciones adopten medidas para reducir los riesgos que enfrentan niños y adolescentes.
Entre sus recomendaciones están desarrollar plataformas más seguras, fortalecer la privacidad de los menores, mejorar los mecanismos de denuncia y garantizar sistemas de apoyo accesibles. También plantea reforzar las leyes y la capacidad de las autoridades para investigar y perseguir estos delitos.
El organismo mantiene programas de protección a la infancia en México y trabaja con instituciones públicas y organizaciones para fortalecer los mecanismos de prevención y atención. UNICEF México: protección a la infancia
Los resultados también coinciden con investigaciones anteriores. El Pew Research Center reportó en 2022 que 17% de los adolescentes estadounidenses había recibido imágenes explícitas no solicitadas en internet.
El nuevo informe coloca nuevamente la seguridad digital de los menores en el centro del debate y plantea mayores responsabilidades para las plataformas, las autoridades y los adultos encargados de proteger a niños y adolescentes.
Para enterarte de más, consulta El Nuevo Orden.