Protestas en Honduras se intensificaron en los Cayos Cochinos, donde comunidades garífunas se oponen al rodaje de una nueva temporada del reality show Supervivientes, vinculado a empresas internacionales de producción y a un inmueble cuyo principal accionista señalado es Fundación Azteca Honduras, relacionada con el empresario mexicano Ricardo Salinas Pliego.
El conflicto ocurre en Playa Uva, en la costa atlántica hondureña, mientras pobladores ancestrales denuncian restricciones para realizar actividades cotidianas como la pesca y el acceso al agua. También expresan preocupación por el impacto de las grabaciones durante la temporada de desove de la tortuga carey, especie en peligro crítico.
La situación escaló después de que un juzgado de San Pedro Sula ordenara el desalojo de personas consideradas “ocupantes no autorizados” en la zona donde se desarrolla la protesta.
Protestas en Honduras: garífunas denuncian presencia policial
De acuerdo con la información difundida por La Jornada, alrededor de un centenar de policías fueron enviados a la zona para contener el plantón de los habitantes. La Organización Fraternal Negra Hondureña (Ofraneh), encabezada por Miriam Miranda, denunció que la medida podría derivar en una represión contra las comunidades.
La organización anunció que trasladaría su protesta hacia los Cayos Cochinos para instalar un plantón por tiempo indefinido, en respuesta a la orden judicial.
El sitio donde se realizan las grabaciones pertenece a la Sociedad de Inversiones Ecológicas, cuyo principal inversionista es señalado como Fundación Azteca Honduras, organización financiada por Grupo Salinas. Esta relación empresarial fue documentada por organizaciones defensoras de derechos humanos que acompañan a las comunidades garífunas.
Protestas en Honduras: reclaman consulta sobre el territorio
El reclamo de las comunidades no se limita al programa de televisión. Los pobladores exigen el cumplimiento de resoluciones de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, relacionadas con los derechos territoriales de los pueblos garífunas.
Ofraneh mantiene desde hace semanas un campamento frente a la sede de la Corte Suprema de Justicia de Honduras, en Tegucigalpa, para exigir que el Estado respete cuatro sentencias internacionales que reconocen derechos de estas comunidades sobre sus territorios ancestrales.
Las organizaciones sostienen que las actividades desarrolladas en sus territorios deben contemplar procesos de consulta previa, libre e informada. La controversia también incluye el uso de espacios naturales protegidos y los posibles efectos de la producción sobre la pesca artesanal y la fauna local.
Por su parte, fuentes vinculadas al programa han señalado que la producción cuenta con permisos de las autoridades hondureñas y de la Fundación Cayos Cochinos. También han defendido que las áreas utilizadas fueron seleccionadas con base en estudios ambientales y que el rodaje genera empleos y recursos para la gestión del espacio protegido.
Protestas en Honduras: el reality ya modificó sus actividades
La tensión en el archipiélago ya provocó cambios en la producción de Supervivientes All Stars. Algunas pruebas exteriores fueron suspendidas y una actividad prevista en la playa tuvo que ser modificada para reducir riesgos ante la presencia de manifestantes y el despliegue de fuerzas de seguridad.
La producción también trasladó una actividad que originalmente se realizaría en los Cayos Cochinos hacia la costa continental cercana a La Ceiba, como parte de los ajustes para evitar incidentes.
El conflicto se desarrolla en un contexto de creciente disputa por el territorio en Honduras. Organizaciones sociales han cuestionado políticas impulsadas durante el gobierno del presidente Nasry Asfura, particularmente aquellas relacionadas con proyectos agroindustriales, turísticos, energéticos y de infraestructura.
En junio de 2026 fue publicado el Decreto 107-2026, que establece disposiciones para dar prioridad administrativa a proyectos agroindustriales, energéticos, turísticos y ganaderos, legislación que ha sido cuestionada por sectores sociales debido a sus posibles efectos sobre conflictos territoriales.
Las comunidades garífunas mantienen su movilización mientras exigen que se respete su derecho a participar en decisiones que afectan sus territorios, en un enfrentamiento que ahora involucra tanto a autoridades hondureñas como a una producción televisiva internacional.
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