La DEA quedó bajo investigación de legisladores republicanos de Estados Unidos por una estrategia que habría permitido que grandes cargamentos de fentanilo llegaran a las calles mientras agentes federales reunían pruebas para construir investigaciones contra organizaciones de mayor alcance. La pesquisa se centra principalmente en actuaciones realizadas durante el gobierno de Joe Biden.
La controversia surge a partir de una investigación de The Associated Press, cuyos hallazgos señalaron que agentes de la DEA vigilaron cargamentos de fentanilo en Nuevo México entre 2023 y 2025 sin incautarlos inmediatamente.
DEA: Congreso de EU pide investigar la estrategia
James Comer, presidente del Comité de Supervisión y Reforma Gubernamental de la Cámara de Representantes, solicitó al fiscal general Todd Blanche documentos relacionados con la estrategia conocida informalmente como permitir que las drogas “caminen”. El comité señala que la práctica pudo haber permitido que cantidades importantes de fentanilo llegaran a consumidores mientras las autoridades intentaban fortalecer casos criminales.
Comer, representante republicano por Kentucky y presidente del comité, pidió registros correspondientes al periodo de la administración de Biden. La solicitud sostiene que los protocolos establecidos previamente buscaban reducir los riesgos para las comunidades cuando las autoridades tenían conocimiento de cargamentos de fentanilo.
El funcionario dirigió la solicitud a Todd Blanche, quien asumió como fiscal general de Estados Unidos en agosto de 2026. El Departamento de Justicia de Estados Unidos tiene bajo su estructura a la DEA y otras agencias federales encargadas de combatir el tráfico de drogas.
DEA: denuncias apuntan a cargamentos sin decomisar
La investigación periodística señala que agentes en Nuevo México habrían seguido grandes cargamentos sin intervenir de inmediato. En algunos casos, los investigadores observaron movimientos de distribuidores que presuntamente transportaban decenas de miles de pastillas.
La estrategia buscaba obtener información que permitiera identificar y procesar a integrantes de redes completas de tráfico de drogas. Sin embargo, sus críticos cuestionan que el método permitiera que el fentanilo continuara circulando en comunidades afectadas por la epidemia de opioides.
La propia Administración de Control de Drogas reconoce que el fentanilo ilícito puede aparecer en pastillas falsificadas y otras sustancias, además de advertir sobre los riesgos de sobredosis asociados con el opioide sintético.
DEA: Nuevo México también exige respuestas
La controversia no se limita al Congreso. Raúl Torrez, fiscal general de Nuevo México, presentó una demanda contra el Departamento de Justicia para obtener registros relacionados con la estrategia utilizada por agentes federales.
La oficina del Fiscal General de Nuevo México ha colocado la transparencia y la rendición de cuentas entre sus prioridades institucionales.
De acuerdo con los hallazgos citados por AP, la práctica continuó incluso después del cambio de administración presidencial. En mayo de 2025, las autoridades anunciaron un importante operativo contra una red de distribución que permitió decomisar alrededor de tres millones de pastillas de fentanilo, aunque investigaciones posteriores señalaron que cargamentos todavía mayores no habían sido interceptados.
El caso ahora también es revisado por el inspector general del Departamento de Justicia, que anunció una revisión nacional para determinar si prácticas similares fueron utilizadas en otras investigaciones federales.
DEA: autoridades defienden las investigaciones de largo plazo
El administrador de la DEA, Terry Cole, defendió la estrategia y afirmó que las investigaciones de la agencia son complejas y se realizan bajo el marco legal correspondiente. La postura oficial sostiene que las autoridades necesitan mantener el enfoque en desarticular organizaciones completas y no únicamente decomisar cargamentos individuales.
La investigación del Congreso deberá determinar si los procedimientos utilizados durante el gobierno de Biden cumplieron con las reglas federales y si la decisión de no incautar determinados cargamentos generó riesgos adicionales para las comunidades.
Por ahora, la pesquisa no establece que la DEA haya tenido como objetivo deliberado provocar la distribución de fentanilo. El punto central es determinar si los agentes utilizaron una estrategia de vigilancia que permitió que cantidades importantes de la droga permanecieran en circulación para fortalecer investigaciones posteriores.
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