Planeta similar a la Tierra fue identificado por astrónomos a solo 48 años luz de distancia, luego de confirmar que cuenta con una atmósfera y se encuentra dentro de la zona potencialmente habitable de su estrella. El mundo, llamado LHS 1140 b, se convirtió en uno de los objetos más interesantes para estudiar la posibilidad de encontrar condiciones favorables para la vida fuera del Sistema Solar.
El exoplaneta pertenece a la categoría de las supertierras, un grupo de planetas rocosos con mayor tamaño y masa que la Tierra. De acuerdo con los investigadores, la detección de helio en sus capas superiores representa una de las pruebas más importantes de que conserva una envoltura gaseosa.
El estudio fue encabezado por Collin Cherubim, investigador formado en la Universidad de Harvard, y sus resultados fueron publicados en julio de 2026 en la revista científica Science.
Los especialistas explicaron que la presencia de una atmósfera es un elemento fundamental para que un planeta pueda regular su temperatura y mantener condiciones que permitan la existencia de agua líquida. Sin embargo, aclararon que el hallazgo no confirma la presencia de océanos, vida o una superficie similar a la terrestre.
LHS 1140 b tiene un tamaño aproximado de 1.7 veces el de la Tierra y una masa superior a cinco veces la de nuestro planeta. Además, completa una órbita alrededor de su estrella cada 24.7 días y se encuentra en una región donde podría recibir una cantidad adecuada de energía para mantener temperaturas moderadas.
Para determinar la existencia de su atmósfera, los científicos observaron el planeta durante el momento en que pasó frente a su estrella. Durante ese tránsito, parte de la luz atravesó los gases que rodean al planeta y permitió analizar su composición.
Los investigadores detectaron una señal de helio que se extendía más allá del planeta y escapaba lentamente hacia el espacio. Esta evidencia permitió confirmar que LHS 1140 b mantiene una capa atmosférica.
Las observaciones fueron realizadas con el instrumento WINERED instalado en el telescopio Magellan Clay del Observatorio Las Campanas, en Chile. También se estudió otro planeta del mismo sistema, LHS 1140 c, donde no se encontró una señal similar, reforzando la conclusión sobre la atmósfera del primer planeta.
Aunque todavía no se conocen todos los componentes de su atmósfera, futuras investigaciones buscarán detectar moléculas como vapor de agua, dióxido de carbono y nitrógeno para comprender mejor sus condiciones climáticas.
Los científicos señalan que LHS 1140 b no puede considerarse una segunda Tierra, pero su ubicación en la zona habitable, su composición rocosa y la presencia de una atmósfera lo convierten en uno de los objetivos más importantes para investigar posibles ambientes capaces de albergar vida.