Migrantes y sus familiares exigieron una investigación sobre las condiciones del Centro Federal de Detención de Miami, donde aseguran que existe hacinamiento, falta de agua potable y atención médica insuficiente.
Las denuncias surgieron tras el traslado de personas detenidas desde el clausurado centro migratorio conocido como Alligator Alcatraz.
Organizaciones civiles señalaron que algunos migrantes permanecen aislados después de denunciar públicamente las condiciones del lugar y solicitaron el fin de cualquier represalia.
La oficina de la congresista Debbie Wasserman Schultz recibió varios casos y pidió una revisión independiente para esclarecer las denuncias presentadas.