La AFA enfrenta una investigación del FBI por presunto lavado de dinero en Estados Unidos; además, eurodiputados piden indagar el actuar de Gianni Infantino.
La controversia alrededor del Mundial 2026 continúa creciendo fuera de los estadios. Luego del duelo entre Argentina y Egipto en los octavos de final, el diario argentino La Nación publicó una investigación en la que señala que la Oficina Federal de Investigación (FBI) estaría reuniendo testimonios y documentación para analizar presuntas operaciones financieras relacionadas con la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) dentro del sistema financiero de Estados Unidos.
Según el reporte, las autoridades estadounidenses buscan conocer la manera en que la administración encabezada por Claudio «Chiqui» Tapia habría desarrollado acuerdos comerciales internacionales y el papel que habría desempeñado TourProdEnter LLC, empresa señalada como intermediaria en la gestión de ingresos provenientes de patrocinadores de la AFA. La investigación también intenta reconstruir el recorrido de los recursos y determinar cómo fueron canalizados a través de entidades financieras estadounidenses.
De acuerdo con la publicación de La Nación, las pesquisas incluyen la revisión de operaciones vinculadas con el productor Javier Faroni y Erica Gillet, quienes habrían administrado recursos relacionados con acuerdos comerciales del organismo argentino. El medio sostiene que los movimientos financieros superarían los 260 millones de dólares, fondos que habrían transitado por distintas instituciones bancarias de Estados Unidos y que actualmente son objeto de análisis por parte de fiscales especializados en inteligencia financiera.
La FIFA también queda bajo cuestionamientos
En otro frente, Euronews informó que integrantes del Parlamento Europeo solicitaron revisar el proceso de decisión de la FIFA relacionado con el levantamiento de la sanción impuesta al delantero estadounidense Folarin Balogun, quien finalmente pudo disputar el encuentro frente a Bélgica durante la Copa del Mundo.
El caso tomó relevancia después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el titular de la FIFA, Gianni Infantino, reconocieran públicamente haber mantenido una conversación sobre la situación del futbolista. A partir de ello, eurodiputados solicitaron una investigación para esclarecer cómo se tomó la decisión, mientras que la UEFA calificó el episodio como un hecho «sin precedentes, incomprensible e injustificable» y pidió mayor transparencia en los procesos internos del máximo organismo del futbol mundial.
Mientras estas investigaciones y solicitudes continúan desarrollándose, tanto la AFA como la FIFA enfrentan un nuevo foco de atención internacional que amenaza con ampliar la lista de controversias alrededor del Mundial 2026.