China enfrenta una nueva emergencia meteorológica luego de que el tifón Maysak y otros fenómenos asociados dejaran al menos 38 personas fallecidas en distintas regiones del país.
Las mayores afectaciones se registraron en Guangxi, donde el ciclón ocasionó seis muertes, once personas desaparecidas y obligó a evacuar a más de 130 mil habitantes debido al riesgo de inundaciones.
Las lluvias torrenciales también afectaron a unas 375 mil personas, generando desbordamientos de ríos, fallas eléctricas y severos daños en comunidades urbanas y rurales.
En la provincia de Gansu, un deslizamiento de tierra ocurrido durante la mañana del martes cobró la vida de 21 personas, mientras equipos de emergencia concluyeron las labores de rescate.
Las autoridades mantienen un amplio operativo con miles de rescatistas, embarcaciones y vehículos especializados para atender a la población afectada y retirar escombros.
Además, los servicios meteorológicos siguen la trayectoria del supertifón Bavi, que se prevé impacte Taiwán en los próximos días antes de aproximarse al territorio continental chino.