T-MEC enfrenta un momento clave luego de que Estados Unidos no respaldara su prórroga automática dentro del proceso de revisión del tratado comercial.
El acuerdo continuará vigente, pero se activa un mecanismo que establece revisiones periódicas y abre la posibilidad de renegociaciones profundas en los próximos años, con una posible fecha límite hacia 2036 si no se alcanzan acuerdos.
Las negociaciones actuales se centran en la industria automotriz, especialmente en el contenido regional y en las reglas de origen que determinan los beneficios arancelarios dentro de Norteamérica.
Estados Unidos busca reducir la dependencia de insumos extranjeros y fortalecer su producción interna, mientras México mantiene mesas de diálogo para evitar afectaciones a su sector exportador.
El proceso marca una nueva etapa de presión política y económica entre los países del bloque comercial.