Jeffrey Epstein volvió al centro del debate luego de que Bill Gates afirmara ante un comité del Congreso estadounidense que desconocía las actividades criminales del financiero y que lamenta profundamente haber mantenido contacto con él.
El fundador de Microsoft explicó que las reuniones ocurrieron entre 2011 y 2014 con fines relacionados con posibles iniciativas filantrópicas y proyectos de salud mundial, motivadas por la promesa de obtener nuevos donantes para diversas causas.
Gates sostuvo que nunca visitó las propiedades más conocidas de Epstein ni tuvo participación en actividades personales con él, además de asegurar que jamás presenció conductas que le hicieran sospechar de los delitos que posteriormente salieron a la luz.
El empresario añadió que, con el paso del tiempo, comprendió que Epstein utilizaba sus relaciones con personajes influyentes para mejorar su reputación pública y generar una apariencia de legitimidad.
También indicó que el caso le dejó una enseñanza sobre la importancia de analizar cuidadosamente con quién establecer relaciones y respaldó las investigaciones que buscan esclarecer los hechos y brindar justicia a las víctimas.