Cuba fue objeto de una advertencia por parte del secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, quien señaló que sería un error intentar adquirir armamento capaz de amenazar a la base estadounidense en Guantánamo o al territorio norteamericano.
El funcionario realizó estas declaraciones durante una visita oficial a la base militar ubicada en la Bahía de Guantánamo, donde se reunió con personal destacado en la instalación y abordó temas relacionados con la seguridad regional.
Hegseth aseguró que cualquier intento de desarrollar o comprar este tipo de capacidades militares podría provocar una confrontación con Estados Unidos y advirtió que La Habana enfrentaría consecuencias importantes.
Las declaraciones se producen en medio de un escenario internacional de creciente tensión geopolítica, donde Washington mantiene una estrecha vigilancia sobre asuntos de defensa en el Caribe y otras regiones estratégicas.