China criticó la decisión del Pentágono de agregar a varias de sus principales compañías tecnológicas y manufactureras a la lista de empresas presuntamente vinculadas con el ejército chino.
Entre las nuevas incorporaciones destacan Alibaba, Baidu, BYD, Nio, TP-Link y diversas firmas relacionadas con inteligencia artificial, robótica y energías renovables.
Las autoridades estadounidenses sostienen que estas compañías apoyan directa o indirectamente la estrategia de desarrollo militar impulsada por Pekín, motivo por el cual fueron incluidas en la clasificación oficial.
La embajada china en Washington respondió que Estados Unidos está ampliando de forma excesiva el concepto de seguridad nacional y utilizando listas discriminatorias contra empresas del país asiático.
La medida forma parte de la creciente competencia tecnológica y comercial entre ambas potencias mundiales.