Congo registró una fuerte disminución en los casos sospechosos de ébola después de que cientos de análisis médicos descartaran la enfermedad en pacientes que presentaban síntomas similares.
La Organización Mundial de la Salud informó que el número de casos bajo observación cayó de más de 900 a 116 en apenas una semana, gracias a la actualización de los resultados epidemiológicos.
Especialistas señalaron que numerosos pacientes fueron diagnosticados con otras enfermedades comunes en la región, entre ellas malaria y meningitis, lo que permitió reducir considerablemente la cifra inicial de sospechas.
A pesar de ello, el brote sigue representando un desafío para las autoridades sanitarias. Los casos confirmados alcanzaron los 321 contagios, mientras que el número de fallecidos aumentó a 48.
La OMS destacó además que seis personas han superado la enfermedad y recibieron el alta médica tras completar sus tratamientos.
La vigilancia sanitaria también se mantiene en Uganda, donde las autoridades detectaron nuevos contagios vinculados al virus y elevaron la cifra total de casos confirmados.
Los organismos internacionales continúan reforzando las estrategias de monitoreo y respuesta para evitar una mayor expansión del brote en África central.