Los bloqueos instalados por organizaciones sindicales en distintos puntos de Bolivia comienzan a generar serias consecuencias para la población, especialmente en La Paz, donde se reportan dificultades para el ingreso de alimentos, combustible y suministros médicos.
Hospitales de la región han advertido sobre reservas limitadas de oxígeno e insumos esenciales, mientras que el transporte público opera parcialmente debido a la falta de combustibles. Además, cientos de camiones permanecen detenidos en carreteras bloqueadas, complicando aún más la distribución de mercancías.
Aunque los manifestantes acordaron habilitar corredores humanitarios para el traslado de productos esenciales, las autoridades reconocen que la situación continúa siendo delicada y requiere una pronta solución para evitar mayores afectaciones.