El caso de Kenneth Law, acusado de vender sustancias químicas letales por internet, desató fuertes críticas en Reino Unido luego de que fiscales británicos descartaran presentar cargos en su contra. Diversas familias consideran que el canadiense debe responder legalmente también por las muertes registradas fuera de Canadá.
Entre las víctimas vinculadas al caso aparece Thomas Parfett, un joven británico de 22 años cuyo padre aseguró que Law le vendió la sustancia utilizada antes de su fallecimiento en 2021. El hombre recordó a su hijo como una persona alegre y pidió al gobierno británico abrir una investigación pública sobre las muertes relacionadas con estos productos.
De acuerdo con documentos judiciales, las autoridades británicas investigaron inicialmente 88 fallecimientos posiblemente relacionados con paquetes enviados por Law. Posteriormente, la Fiscalía de la Corona concluyó que al menos 73 casos podrían tener conexión con el canadiense.
Las autoridades sostienen que el acusado administraba múltiples sitios web donde ofrecía químicos potencialmente mortales y asesoría sobre su uso.