Travis Kelce fue anunciado como nuevo inversionista de los Cleveland Guardians, fortaleciendo su vínculo con su ciudad natal.
Travis Kelce oficialmente regresó a casa. Los Cleveland Guardians confirmaron que la estrella de los Kansas City Chiefs se unió al grupo de propietarios del equipo en uno de los movimientos más llamativos del deporte estadounidense en los últimos meses.
El tres veces campeón del Super Bowl nunca ocultó su amor por Cleveland y ahora decidió involucrarse directamente en el proyecto deportivo de la ciudad donde creció y donde comenzó su camino como atleta.
Kelce nació en Cleveland Heights, fue fanático del béisbol desde niño y brilló durante su etapa escolar tanto en futbol americano como en el diamante. Antes de convertirse en leyenda de los Chiefs, el ala cerrada ya era considerado uno de los atletas más completos de su generación en Ohio.
“Es lo más grande del mundo poder regresar y formar parte de esta organización”, declaró Kelce. “Siempre voy a buscar maneras de apoyar a Cleveland y ayudar a esta comunidad”.
La llegada del jugador a los Guardians representa un enorme impulso mediático para la franquicia de la MLB, que suma a una de las figuras deportivas más populares de Estados Unidos y futuro miembro del Salón de la Fama de la NFL.
Con Kansas City, Kelce ganó los Super Bowls LIV, LVII y LVIII, fue elegido 11 veces al Pro Bowl y estableció múltiples récords históricos para la posición de ala cerrada.
Pero su historia deportiva también estuvo ligada al béisbol. Durante su etapa en la preparatoria Cleveland Heights Tigers, Kelce destacó ofensivamente y llegó a ser reconocido por medios locales gracias a sus números como bateador.
Incluso durante su paso por la Universidad de Cincinnati, el actual jugador de los Chiefs continuó participando en ligas de verano de béisbol, demostrando que su vínculo con este deporte nunca desapareció.
Los propietarios de los Guardians, Paul Dolan y David Blitzer, aseguraron que Kelce representa liderazgo, mentalidad ganadora y compromiso con la comunidad.
Ahora, el objetivo será ayudar a que Cleveland vuelva a soñar con conquistar una Serie Mundial, algo que la ciudad espera desde hace más de siete décadas.