Irán continúa en el centro de las tensiones internacionales luego de que Donald Trump rechazara la posibilidad de que Rusia o China custodien sus reservas de uranio enriquecido.
El mandatario estadounidense señaló que no apoyaría un acuerdo donde el material radiactivo quede bajo supervisión de Moscú o Pekín, pese a que ambos países se mostraron dispuestos a colaborar.
China incluso planteó degradar el uranio enriquecido al 60 %, mientras Rusia recordó que ya había almacenado material iraní tras el pacto nuclear de 2015.
Las negociaciones entre Washington y Teherán continúan marcadas por diferencias sobre el futuro del programa nuclear iraní.