La producción de miel y el desarrollo de las colmenas de abejas en Nuevo León enfrentan fuertes afectaciones por el cambio climático, las altas temperaturas y la falta de lluvias que se han intensificado en los últimos años.
De acuerdo con el apicultor Alberto Vigil Jiménez, la producción apícola en la entidad ha disminuido cerca de un 30 por ciento debido a la reducción de néctar disponible para las abejas.
El especialista explicó que la disminución de floraciones de mezquite, cítricos y retama ha impactado directamente la alimentación de las colonias.
Además del calor extremo y la sequía, otros factores como la urbanización, la pérdida de áreas verdes y el uso de pesticidas también están afectando a las abejas en la entidad.
Aunque comúnmente se les relaciona únicamente con la producción de miel, especialistas recuerdan que las abejas son fundamentales para la producción de alimentos y el equilibrio ambiental.
Según explicó Vigil Jiménez, estos insectos participan en la polinización de aproximadamente el 75 por ciento de los cultivos alimentarios del mundo.
También destacó que existen más de 20 mil especies de abejas encargadas de polinizar plantas silvestres y cultivos esenciales para la alimentación humana.
“El problema no es solamente la miel. Si las abejas desaparecen, la afectación sería enorme para la producción de alimentos”, señaló.
Otro de los problemas que enfrenta el sector apícola en Nuevo León es la inseguridad en algunas zonas rurales, donde productores aseguran que trabajar en apiarios alejados de las ciudades se ha vuelto cada vez más complicado.
Redacción/El Nuevo Orden