Dos Caras fue homenajeado por su carrera, consolidándose como una de las grandes leyendas de la lucha libre mexicana.
Entre polémica, castigos y una afición encendida, la función de lucha libre se convirtió en un espectáculo de principio a fin. Desde la primera lucha, Lady Shadow y Emperatriz marcaron el ritmo al imponerse en la caída inicial sobre Estrellita y Baby Love, en medio de reclamos al referee Kike Aguilera. La historia cambió en la segunda, cuando Estrellita rompió el castigo y empató con un lance espectacular, para que en la tercera caída las técnicas cerraran con autoridad y se quedaran con el triunfo.
El segundo combate tuvo de todo: intensidad, lesión y reacción. El Picote, Silver Cuack y Cuack Man tomaron ventaja, pero la salida por lesión de El Picote modificó el panorama. Engendro, Limbo y Black Cóndor aprovecharon el momento para dominar la segunda caída y rematar en una tercera llena de vuelos. La batalla campal puso el toque espectacular con La Fashion como protagonista, eliminando rivales hasta imponerse con un mortal hacia atrás que levantó a la arena.
La lucha de amazonas mantuvo el nivel con un duelo que pasó del dominio rudo a la reacción técnica. Pimpinela Escarlata, junto a Norteñito y Bendito, encontró la forma de igualar el combate y definirlo con ingenio en la tercera caída. Más adelante, el enfrentamiento entre Símbolo y los Valdez contra la dinastía rival tuvo un giro inesperado cuando las faltas del Legado Wagner provocaron su descalificación, otorgando la victoria al bando técnico.
El reconocimiento a Dos Caras aportó un momento de respeto y nostalgia, antes de que la función volviera a subir de intensidad. La lucha extrema dejó imágenes impactantes con objetos y castigos sin límite, mientras que la semifinal entre Demonio Infernal y Fresero Jr terminó envuelta en polémica tras la intervención externa que definió el resultado.
En la lucha estelar, el caos se apoderó del ring. Dr. Wagner Jr y Cibernético tomaron ventaja inicial con apoyo arbitral, generando el rechazo del público. Sin embargo, Alberto “El Patrón” y L.A. Park respondieron con fuerza en una batalla que se trasladó fuera del cuadrilátero. Entre golpes con objetos y castigos extremos, los técnicos lograron remontar y cerrar la noche con una victoria que desató la euforia en la arena.