Antonelli sumó su tercer triunfo consecutivo en la F1, imponiendo ritmo y control en Miami, en una carrera llena de incidentes y estrategias clave.
El Gran Premio de Miami marcó un punto de inflexión en la temporada. Kimi Antonelli, con Mercedes, volvió a imponerse en el Autódromo Internacional de Miami y encadenó su tercera victoria consecutiva, confirmando que su irrupción en la categoría no es casualidad. El italiano, de apenas 19 años, tuvo que sobreponerse a un inicio complicado en una pista condicionada por la lluvia y por el ajuste de horario tras las tormentas que azotaron la zona horas antes de la carrera.
El arranque fue intenso desde el primer momento. Charles Leclerc capitalizó un error de Antonelli para colocarse al frente, mientras Max Verstappen perdió terreno tras un incidente en la lucha por posición. La carrera se volvió impredecible en sus primeras vueltas, con cambios constantes en el liderato y un ritmo agresivo ante la amenaza de nuevas precipitaciones. Incluso Lando Norris logró ponerse en la punta por momentos, en un escenario donde nadie lograba consolidarse.
Sin embargo, la diferencia la marcó la estrategia. Antonelli mantuvo un ritmo consistente y eligió el momento exacto para atacar tras el paso por boxes. Con una maniobra clave a la salida del pit lane, recuperó el liderato y desde ahí construyó su victoria con control y precisión. Norris se mantuvo como su principal perseguidor, pero no logró recortar la distancia, mientras Oscar Piastri aprovechó el cierre para quedarse con el tercer puesto tras superar a Leclerc en los últimos metros.
En la parte media, George Russell aseguró el cuarto lugar y reforzó el gran inicio de temporada de Mercedes, mientras Verstappen logró rescatar un quinto puesto tras su complicado inicio. Lewis Hamilton finalizó séptimo en una jornada discreta. La carrera también dejó episodios de tensión, como el abandono de Isack Hadjar en las primeras vueltas y el contacto entre Pierre Gasly y Liam Lawson, reflejo de una competencia exigente y sin margen de error.
Con este resultado, Antonelli no solo amplía su racha, sino que se posiciona como uno de los nombres a seguir en la pelea por el campeonato. La Fórmula 1 ahora pone rumbo al Gran Premio de Canadá, donde el joven italiano buscará mantener su dominio en un calendario que empieza a definir jerarquías.