El Gobierno de Corea del Sur busca reforzar su seguridad energética en medio de las disrupciones provocadas por el conflicto en Oriente Medio, por lo que inició acercamientos con México y Brasil.
El canciller Cho Hyun sostuvo conversaciones con autoridades de ambos países para asegurar el suministro de petróleo y explorar nuevas rutas de cooperación económica.
En el caso de México, el funcionario destacó su relevancia como proveedor potencial de crudo para empresas surcoreanas, además de plantear la reactivación de negociaciones comerciales que permitan ampliar el intercambio bilateral.
Con Brasil, el diálogo se centró en fortalecer la seguridad energética y consolidar cadenas de suministro más estables, en un contexto marcado por la volatilidad internacional.
El trasfondo de estos movimientos es la alta dependencia de Corea del Sur de los hidrocarburos provenientes del Golfo, especialmente aquellos que transitan por el Estrecho de Ormuz, una zona estratégica que ha registrado tensiones recientes.
Estrategia de diversificación
Ante este panorama, el gobierno surcoreano ha puesto en marcha una estrategia para diversificar sus fuentes de energía, incluyendo la expansión de tratados comerciales en América Latina.
Estas acciones buscan reducir la vulnerabilidad del país asiático frente a posibles interrupciones en el suministro, en un contexto global marcado por la incertidumbre geopolítica.