Migrantes exponen abusos en la frontera entre Grecia y Turquía en medio de denuncias por prácticas ilegales de expulsión.
Investigaciones periodísticas revelan que fuerzas de seguridad habrían utilizado migrantes reclutados para devolver por la fuerza a otros solicitantes de asilo.
Según testimonios recopilados por BBC News, las víctimas fueron golpeadas, despojadas de sus pertenencias y obligadas a cruzar nuevamente hacia territorio turco.
Algunos relatos describen condiciones extremas, como hacinamiento, violencia sistemática y amenazas, lo que ha encendido alertas en organismos internacionales.
Las devoluciones en caliente violan normas del derecho internacional y han sido señaladas previamente por organizaciones como Frontex y grupos de derechos humanos.
El caso ha reavivado el debate sobre la gestión migratoria en Europa y la responsabilidad de los Estados frente a los solicitantes de refugio.
Analistas advierten que la falta de transparencia y rendición de cuentas podría agravar la crisis humanitaria en la región.