PSG se impuso 2-0 en Anfield con doblete de Dembélé y eliminó al Liverpool, mientras Atlético avanzó pese al 2-1 ante Barcelona.
La UEFA Champions League comienza a definir su destino y ya tiene a dos equipos instalados en la antesala de la final. El París Saint-Germain y el Atlético de Madrid avanzaron a semifinales tras superar con autoridad y carácter a Liverpool FC y FC Barcelona, en dos eliminatorias que exigieron al máximo a todos los protagonistas.
En territorio inglés, el PSG volvió a imponer condiciones y firmó un 2-0 en Anfield que confirmó su dominio en la serie. Con ese resultado, el conjunto parisino cerró la eliminatoria con un global sólido, impulsado por la actuación de Ousmane Dembélé, quien fue determinante con un doblete: primero al minuto 72 con un remate desde fuera del área y después en tiempo agregado, culminando una jugada a la contra que terminó por sentenciar el encuentro.
El equipo de Luis Enrique mostró orden, paciencia y una lectura precisa del partido, resistiendo los intentos del Liverpool en un escenario complicado. Para el conjunto inglés, la eliminación representa un duro golpe, no solo por quedarse fuera del torneo, sino por cerrar su participación europea sin títulos y con dudas en su funcionamiento.
En Madrid, el Atlético protagonizó una eliminatoria de resistencia. Aunque cayó 2-1 ante el Barcelona en el partido de vuelta, el 2-0 conseguido previamente le permitió avanzar en el marcador global. El conjunto blaugrana salió con intensidad y tomó ventaja con anotaciones de Lamine Yamal y Ferran Torres, poniendo en aprietos a los locales desde los primeros minutos.
Sin embargo, el gol de Ademola Lookman equilibró la serie y devolvió la tranquilidad al equipo dirigido por Diego Simeone, que a partir de ese momento apostó por sostener la ventaja. La expulsión de Eric García en la recta final terminó por complicar aún más las aspiraciones del Barcelona, mientras que el arquero Juan Musso se convirtió en pieza clave con intervenciones decisivas.
De esta manera, PSG y Atlético aseguran su lugar entre los cuatro mejores del torneo, en una Champions que entra en su fase más exigente, donde el margen de error desaparece y solo los equipos más sólidos logran mantenerse en la carrera por el título.