La actualización del acuerdo comercial entre México y la Unión Europea marca un momento relevante en la estrategia económica del país, al abrir nuevas oportunidades de exportación y fortalecer la relación con uno de sus principales socios internacionales.
Tras más de una década de negociaciones, autoridades de ambas partes anunciaron avances en la consolidación del llamado Acuerdo Global Modernizado, el cual permitirá ampliar el acceso de productos mexicanos a un mercado de cientos de millones de consumidores europeos.
El embajador de la Unión Europea en México, Francisco André, destacó que el comercio bilateral ha tenido un crecimiento sostenido desde la entrada en vigor del tratado original en el año 2000, multiplicándose en más de cuatro ocasiones. En ese contexto, subrayó la importancia de continuar profundizando los vínculos económicos.
Desde la Secretaría de Economía, Deborah Alcocer explicó que esta modernización representa una prioridad estratégica para el país, ya que permitirá contar con reglas más claras, mayor estabilidad y mejores condiciones para la inversión y el intercambio comercial.
El sector agroalimentario aparece como uno de los principales beneficiados. Con el nuevo esquema, más del 83 por ciento de los productos de este rubro podrán ingresar al mercado europeo sin aranceles, mientras que el resto se integrará progresivamente en los próximos años.
A pesar de los avances, autoridades reconocen que México aún tiene una participación limitada en este mercado, con apenas el 0.2 por ciento de las importaciones agroalimentarias europeas, lo que evidencia el potencial de crecimiento.
Funcionarios y representantes del sector coincidieron en que la diversificación comercial es un objetivo clave para el país, particularmente ante los desafíos que implica depender en gran medida de un solo mercado.
El acuerdo también refuerza el papel del campo mexicano como uno de los pilares de la economía, tanto por su capacidad productiva como por su impacto en el empleo y el desarrollo regional.