Trump acordó pagar 1,220 millones de dólares a la compañía energética alemana RWE para recuperar tres concesiones destinadas a proyectos de energía eólica marina en Estados Unidos.
El convenio permitirá al gobierno estadounidense cancelar los derechos sobre áreas ubicadas frente a las costas de Nueva York, California y Luisiana. Los proyectos todavía se encontraban en etapas iniciales y no habían comenzado su construcción.
La operación representa el quinto acuerdo de este tipo alcanzado por la administración Trump durante 2026 y es también el de mayor monto. Con esta medida, el gobierno federal estadounidense continúa modificando su estrategia energética para favorecer inversiones relacionadas con el gas natural y otros combustibles fósiles.
Trump cancela tres proyectos eólicos marinos
RWE U.S. Offshore aceptó renunciar voluntariamente a los derechos que mantenía sobre tres zonas marítimas. La empresa explicó que no veía una posibilidad clara de obtener los permisos necesarios para desarrollar las instalaciones en un futuro cercano.
El proyecto de mayor tamaño era Community Offshore Wind, ubicado frente a las costas de Nueva York y Nueva Jersey. La iniciativa tenía capacidad potencial para superar los tres gigavatios y RWE había pagado aproximadamente 1,100 millones de dólares por los derechos durante una subasta federal realizada en 2022.
También quedaron incluidos Canopy Offshore Wind, previsto frente al norte de California con tecnología flotante y una capacidad aproximada de 1.6 gigavatios, así como otra concesión frente a Luisiana que podía alcanzar hasta dos gigavatios.
En conjunto, las tres áreas tenían potencial para generar cerca de seis gigavatios de electricidad.
RWE redirigirá parte de la inversión al gas
Aunque los proyectos eólicos todavía no habían llegado a la etapa de construcción, RWE aseguró haber invertido más de mil millones de dólares en su desarrollo.
La empresa considera que el acuerdo le permitirá recuperar recursos y concentrarlos en negocios con mayores posibilidades de avanzar bajo las actuales condiciones regulatorias de Estados Unidos.
Como parte de esta nueva estrategia, RWE anunció una inversión de 900 millones de dólares para adquirir una participación de 16 por ciento en un proyecto de gas natural licuado localizado en Luisiana.
Además, destinará otros 300 millones de dólares a la adquisición de turbinas para una cartera de 15 centrales eléctricas de gas que se encuentran en desarrollo en distintas regiones del país.
La información oficial del Gobierno de Estados Unidos sobre política energética puede consultarse en: https://www.energy.gov/
La administración Trump aumenta las cancelaciones
El acuerdo con RWE se suma a otras operaciones impulsadas por el gobierno estadounidense durante este año para recuperar concesiones destinadas a proyectos eólicos marinos.
Antes de este convenio, la administración había pactado la devolución de aproximadamente 2,700 millones de dólares a otros desarrolladores.
Con la nueva operación, el monto acumulado se acerca a 3,900 millones de dólares destinados a retirar 12 concesiones federales.
La estrategia comenzó después de que diferentes resoluciones judiciales bloquearan algunos intentos del Ejecutivo para suspender proyectos eólicos mediante acciones administrativas.
Ante esa situación, el gobierno comenzó a negociar directamente con las empresas para recuperar los derechos sobre las áreas marítimas.
Cambio en la política energética de Estados Unidos
El secretario del Interior, Doug Burgum, respaldó el acuerdo y señaló que el cambio permitirá fortalecer la seguridad energética estadounidense y ampliar la disponibilidad de generación eléctrica.
La política coincide con la intención de Trump de impulsar la producción nacional de petróleo y gas, mientras reduce programas federales de respaldo a fuentes renovables que su administración considera costosas o intermitentes.
La estrategia, sin embargo, ha provocado críticas de legisladores y organizaciones ambientales. Los cuestionamientos se concentran en el uso de recursos públicos para retirar proyectos de generación eléctrica considerada limpia.
Algunos estados también han iniciado o anunciado acciones legales contra acuerdos similares.
Con la salida de RWE, el desarrollo de la energía eólica marina en Estados Unidos enfrenta una nueva reducción, mientras la administración federal mantiene su apuesta por el gas natural y otros combustibles fósiles.
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