El papa León XIV compartió un almuerzo con un centenar de personas en situación de pobreza, migrantes y refugiados en el complejo «Borgo Laudato Si'» de Castel Gandolfo, donde pasa un periodo de descanso. El encuentro formó parte de una iniciativa del Vaticano enfocada en promover la solidaridad y la inclusión social.
Tras celebrar una misa, el pontífice convivió con hombres, mujeres y niños provenientes de distintos países, entre ellos refugiados de Tanzania, Perú, Ucrania y Sudán, quienes actualmente reciben apoyo de organizaciones eclesiásticas y programas de integración.
Durante su mensaje, León XIV afirmó que acudía con «hambre de justicia y auténtica caridad», además de hacer un llamado para construir una Iglesia abierta a todos y trabajar por una sociedad que elimine las causas de la pobreza, la desigualdad y la discriminación.
El Vaticano informó que esta actividad se repetirá cada año con la participación de distintas diócesis y grupos vulnerables, como parte de los esfuerzos para fortalecer la ayuda humanitaria y la inclusión.