ICE reducirá su proyecto de expansión de centros de detención para inmigrantes luego de concluir que varios de los almacenes adquiridos presentan dificultades operativas, legales y financieras para su transformación.
Según reportes, la agencia migratoria dejará de utilizar siete inmuebles adquiridos dentro de un programa valorado en aproximadamente mil millones de dólares.
Las complicaciones incluyeron demandas ambientales, cuestionamientos sobre el uso de los terrenos y la oposición de autoridades estatales y residentes de las comunidades seleccionadas.
Uno de los casos más representativos ocurrió en Nueva Jersey, donde funcionarios locales impugnaron el proyecto al considerar que las instalaciones no estaban diseñadas para albergar a miles de personas.
Además, especialistas señalaron que los costos para adecuar los almacenes superaban ampliamente las estimaciones iniciales contempladas por el Gobierno federal.
La medida refleja los desafíos que enfrenta Estados Unidos para ampliar su red de detención migratoria en medio de debates sobre la viabilidad de las políticas de deportación masiva.