Argentina comenzó la defensa de su corona con una victoria contundente sobre Argelia, impulsada por una noche histórica de Lionel Messi.
Si existían dudas sobre el estado futbolístico de Lionel Messi, el debut de Argentina en el Mundial 2026 se encargó de disiparlas por completo. La selección campeona del mundo venció con autoridad 3-0 a Argelia en el Arrowhead Stadium de Kansas City, impulsada por una actuación memorable de su capitán, quien volvió a colocarse en el centro de la escena internacional y dejó claro que sigue siendo uno de los jugadores más determinantes del planeta.
La noche tuvo un significado especial desde antes del silbatazo inicial. Messi se convirtió en el primer futbolista en la historia en disputar partidos en seis Copas del Mundo, un registro que amplía aún más un legado construido a lo largo de dos décadas con la camiseta albiceleste. Sin embargo, el rosarino no se conformó con alcanzar una nueva marca histórica y decidió celebrarla de la mejor manera posible: siendo la figura absoluta del encuentro.
Durante los primeros minutos, Argelia mostró personalidad e incluso consiguió inquietar en algunos momentos a la defensa argentina. Ambos equipos llegaron a ver anuladas anotaciones por fuera de lugar, manteniendo el partido equilibrado en el arranque. Sin embargo, conforme avanzaron los minutos, la calidad de los dirigidos por Lionel Scaloni comenzó a marcar diferencias.
Con Rodrigo De Paul, Enzo Fernández y Alexis Mac Allister imponiendo condiciones en el mediocampo, Argentina fue encontrando espacios para desplegar el futbol que la llevó a conquistar la Copa del Mundo en Qatar 2022. La recompensa llegó antes de la media hora de juego, cuando Messi apareció para abrir el marcador y darle tranquilidad a una selección que poco a poco fue tomando el control total de las acciones.
La ventaja permitió que la Albiceleste manejara el ritmo del encuentro durante gran parte de la segunda mitad. Fue entonces cuando volvió a aparecer la magia del capitán. Primero aprovechó una oportunidad dentro del área para ampliar la diferencia y más tarde completó su exhibición con un potente disparo desde fuera del área que terminó en el fondo de las redes para sellar el 3-0 definitivo.
El triplete tuvo un valor especial. Además de representar el primer hat-trick mundialista de su carrera, permitió que Messi alcanzara los 16 goles en Copas del Mundo, igualando la marca histórica del alemán Miroslav Klose como máximo goleador en la historia del torneo. Una cifra que confirma al argentino como uno de los futbolistas más importantes que han pasado por la máxima competición internacional.
Más allá de la actuación individual de su capitán, Argentina dejó buenas sensaciones colectivas. La campeona del mundo mostró solidez defensiva, equilibrio en el mediocampo y variantes ofensivas suficientes para competir nuevamente por los primeros lugares. Futbolistas como Lautaro Martínez, Cristian Romero y Emiliano «Dibu» Martínez también aportaron para completar una presentación convincente.