Asciende a 47 el saldo de víctimas mortales provocado por el fuerte terremoto que golpeó la isla de Mindanao, mientras continúan las operaciones de rescate y búsqueda de personas desaparecidas.
Las autoridades filipinas actualizaron el balance oficial e informaron que 688 personas resultaron lesionadas y 31 permanecen desaparecidas. Los trabajos de emergencia enfrentan dificultades debido a los derrumbes y deslizamientos de tierra ocasionados por el sismo.
El desastre también dejó más de 18 mil viviendas dañadas y obligó a decenas de miles de habitantes a abandonar sus hogares. Asimismo, el gobierno calcula pérdidas millonarias en infraestructura y servicios públicos.
Filipinas permanece en alerta por las réplicas que han seguido al terremoto, considerado uno de los más intensos registrados en los últimos años en el país.