Mindanao continúa registrando actividad sísmica luego del terremoto de magnitud 7.8 que sacudió el sur de Filipinas y dejó un saldo preliminar de 35 fallecidos y decenas de heridos.
Las autoridades informaron que se han detectado más de 130 réplicas desde el sismo principal, algunas con magnitudes de hasta 6.7, lo que mantiene la preocupación entre la población.
Los mayores daños se concentran en las regiones de Soccsksargen y Davao, donde se reportaron derrumbes, afectaciones estructurales y cortes en los servicios básicos.
Miles de personas permanecen fuera de sus hogares mientras los organismos de emergencia supervisan las zonas de riesgo y realizan evaluaciones de seguridad.
El gobierno filipino mantiene desplegados equipos de rescate y asistencia humanitaria para atender a las comunidades afectadas por la tragedia.