La noche del viernes tuvo como protagonista a Julieta Venegas, quien regresó a Monterrey para reencontrarse con sus seguidores y presentar un espectáculo en el que celebró sus raíces, su evolución artística y los temas que la han convertido en una de las artistas más queridas del país.
El concierto comenzó a las 21:26 horas en el Escenario GNP Seguros. Desde el primer momento, la cantante demostró que la conexión con el público regio permanece intacta al interpretar «Tiempos dorados» y «La línea», canciones que marcaron el inicio de una velada íntima y emotiva.
Acompañada por nueve músicos, Venegas construyó una atmósfera que mezcló sonidos contemporáneos con influencias norteñas. Su acordeón volvió a ser protagonista en temas como «Oleada», «Algo está cambiando», «Amigas» y «La nostalgia», mientras una producción sobria permitió que la música fuera el centro de atención.
La artista aprovechó la ocasión para rendir tributo a su origen con «Leyendas de Tijuana», una canción que celebra la identidad fronteriza y que fue recibida con entusiasmo por los asistentes. También compartió detalles sobre «Volver a ti», tema concebido durante la pandemia y ligado a su admiración por la música de Bronco.
La parte más emotiva llegó cuando el piano tomó el protagonismo durante «Callaron las canciones» y «Lento», interpretaciones que generaron uno de los momentos más íntimos de la noche.
Sin embargo, fue el cierre el que terminó por encender al público. Con himnos como «Andar conmigo», «Eres para mí», «Me voy», «Limón y sal» y «El presente», Julieta Venegas convirtió el recinto en un enorme coro, despidiéndose entre aplausos y demostrando por qué sigue siendo una de las figuras más importantes de la música latina.