La presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo este viernes una reunión en Palacio Nacional con Ursula von der Leyen y António Costa para formalizar la modernización del acuerdo global entre México y la Unión Europea.
La visita de los representantes europeos marca un momento relevante en la relación bilateral, ya que se trata de la primera vez que dos mujeres líderes encabezan la firma de un acuerdo estratégico de esta naturaleza entre ambas regiones.
Tras arribar al recinto presidencial poco antes de las 10:00 horas, los funcionarios comenzaron una agenda diplomática enfocada en la firma y presentación oficial del nuevo acuerdo comercial y político.
La modernización del tratado actualiza el convenio firmado originalmente en el año 2000, incorporando nuevos mecanismos de cooperación económica, comercial y política acordes con los cambios registrados en las últimas décadas.
La Secretaría de Relaciones Exteriores destacó que el nuevo acuerdo permitirá ampliar las oportunidades para empresas mexicanas y fortalecer la relación económica con Europa.
“El Acuerdo Global Modernizado fortalece la relación entre México y la UE con una visión de futuro: impulsa el comercio, abre nuevas oportunidades para empresas y productores mexicanos, protege bienes emblemáticos de nuestro país y reafirma principios clave como la soberanía, la transparencia y el desarrollo sostenible”, informó la dependencia.
Uno de los principales alcances del acuerdo será facilitar el acceso de productos mexicanos al mercado europeo mediante reglas comerciales más modernas y transparentes.
Asimismo, se busca incentivar nuevas inversiones europeas en sectores estratégicos del país y fortalecer la participación de pequeñas y medianas empresas mexicanas en el comercio internacional.
La modernización también contempla la protección de productos mexicanos con valor cultural e histórico, fortaleciendo su identidad y posicionamiento dentro del mercado europeo.
En materia política y social, ambas partes acordaron reforzar la cooperación en temas de sostenibilidad, derechos laborales, transparencia y combate al cambio climático.
Además, el tratado reconoce el respeto a la soberanía mexicana en áreas consideradas estratégicas, particularmente en el ámbito energético.
Con este nuevo entendimiento, México y la Unión Europea buscan consolidar una alianza económica y política más robusta ante el panorama internacional actual.